miércoles, septiembre 06, 2006

Clavada.
Prohibido volver, dijo la progenitora, la madre del cordero, aun cuando cuento con el apoyo del gobernador, pero la embajadora rancaguina o no, no me soporta, o sea, es pura falsedad disimulada.
Los platos rotos.
Siempre pasa lo mismo con el sexo opuesto, ese discurrir, ese pasear, ese carrusel que gira y gira y no conduce a ningún lugar. Queda en su sitio.
La mala suerte es mi patrimonio, la he instaurado para siempre en mi existencia, ha llegado temprano, no importa, le da sabor, como ese labial nocturno junto a esa piscina y esa empapada con ropa puesta y estilando ganas.
Un solo mirar me hiere al pasar.
Ya me figuraba besando con olor a cervezas, o mejor escrito, con olor a cientos de cervezas y paquetes de cigarros incontables; con ese olor me figuraba, como galán de feria, de fonda pobre y cosas así.
Me figuraba sacándome y poniéndome, entrando y saliendo de la bicicleta, rasguñando y muriendo.
"En tres meses me comiste el mercadito la casilla de la feria y el mostrador"
Lo que más bronca me da es haber sido tan gil...
Si hubiese sabido de tu trampa con tiempo...
Ese sábado no te visitaba...
Menos aun con el mecánico que pretende arreglar todo...
Y los infaltables perros tuyos...
En ausencia de tu viejo te creció el cabello...
Demasiado para mi gusto...
Y las palabrerías absurdas a la luz del fogón...
Rodeaodos todos de cervezas...
Hasta que te robé uno, pero sólo uno...
Y te entregaste de una manera mi querida amiguita...
De una manera que jamás repetirás...
En todos los casos ya se veía...
Era sólo cuestión de tiempo...
Y ahora cuesta abajo...
Again...
Pero sólo sabes de tí, tu casa, tu trabajo desconocido...
Y del mecánico que hizo todo más fácil...
Ve donde él para que te arregle un poco...
Y quizás, sólo quizás, pases la revisión técnica...
Aunque lo dudo...
No digo de esta agua no...
Sino que dudo volver...
Perdí la inspiración...
"Necesito con urgencia de hechos más violentos" señorita C.

sábado, marzo 25, 2006


El FUTURO
"Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle, en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado, ni en el gesto
de elegir el menú, ni en la sonrisa que alivia los completos en los metros,
ni en los libros prestados ni en el hasta mañana.
No estarás en mis sueños,
en el destino original de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes o una blusa.
Me enojaré, amor mío, sin que sea por ti,
y compraré bombones pero no para ti,
me pararé en la esquina a la que no vendrás,
y diré las palabras que no se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré los sueños que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles y de puentes.
No estarás para nada, no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti pensaré un pensamiento
que oscuramente trata de acordarse de ti"

sábado, marzo 11, 2006

"DESTINO DE LAS EXPLICACIONES"

"En algún lugar debe haber un basural donde están amontonandas las explicaciones.
Una sola cosa inquieta en este justo panorama: lo que pueda ocurrir el día en que alguien consiga explicar también el basural"

viernes, marzo 10, 2006

"GANANCIAS Y PÉRDIDAS"

"Vuelvo a mentir con gracia,
me inclino respetuoso ante el espejo
que refleja mi cuello y mi corbata.
Creo que soy ese señor que sale
todos los dias a las nueve.
Los dioses están muertos uno a uno en largas filas
de papel y cartón.
No extraño nada, ni siquiera a ti
te extraño. Siento un hueco, pero es fácil
un tambor: piel a los dos lados.
A veces vuelves en la tarde, cuando leo
cosas que tranquilizan: boletines, el dólar y la libra, los debates de Naciones Unidas.
Me parece que tu mano me peina. ¡No te extraño!
Sólo cosas menudas de repente me faltan
y quisiera buscarlas: el contento,
y la sonrisa, ese animalito furtivo
que ya no vive entre mis labios".

miércoles, marzo 08, 2006


LOMO Y OMBLIGO
Con esa lechuga como corbata, riendo de las desgracias ajenas estaba ella.
Con su borrachera simpática y, a veces, odiando.
Me reía con miedo de que me tirara a la pequeña piscina en el fondo del patio.
Con un sol de los diez mil infiernos.
Con bromas que sé eran pesadas, pero eso decantó en lo final.
La guagua se pone pesada, una guagua de ¿25 primaveras tal vez? No sé, pero encantadora.
Encantadora de serpientes, y yo soy un reptil que se deja, se deja.
Y me dejé.
Más tarde la impresión de una cara que se acerca mucho hasta reducir la distancia entre boca y boca, a cero.
Mis brazos siendo tirados, arrebatados por los de ella sacándome a bailar una cumbia clásica.
Claro que esto fue antes de la reunión de labios pasados a alcohol.
Y bailaba como si el mundo se fuera a acabar.
Hubo un gallo, bonita esa ave, la que me picoteó cien veces porque lo provoqué. Un gallo blanco con harta edad. Pero picoteaba. Me sentí identificado con él, sobretodo por lo de "gallo de la pasión". Tal vez me picoteó por celos.
Y el laberinto callejero. Con billetes mutilados a las tantas de la madrugada.
Y con la lechuga como corbata riendo de esa desgracia.
Y las cumbias y esa escapada al dormitorio de tres minutos, que fueron siglos.
Y el gallo blanco, las mesas, o más bien una; los sillones, la niña que gritaba por cambiar la música y los paraderos.
Uno busca lleno de esperanzas el camino de los sueños.
¿Es posible que esos ojos que gritaban el cariño los cerrara con mis besos?
Si.
Yo seguía temiendo con el piscinazo y sobre todo con ropa.
Y se posa en mis piernas, como jugando. Más encima movimientos como hélices.
La belleza no era material, sino más bien etérea.
Tomo y obligo, mándese un trago.
Pasan cosas.
Lo peor de todo es que el regreso esta cuestionado, o sea, las cosas a lo mejor serán de contrabando.
Buena moza y yo picoteado.
2/1/06


En medio de los cerros de un lugar que no puedo reconocer, debido a la escasez de puntos de referencia, ella se sienta a tomar el Sol de la tarde, el cual dibuja finas líneas de sombra sobre su cara sonriente y sus ojos que apuntan al infinito.
Sobre una gran roca ardiente rodeada de flores amarillas, dos montañas de fondo, junto a un gran valle, un profundo valle, parece tan feliz.
Debe tener unos 18 o veinte años, por su físico, por su piel, por sus muñecas que portan suaves pulseras o tal vez un cole para atar su largo cabello castaño claro cuando vaya bajando de esa roca, de regreso al lugar de donde vino.
¿Cuál será su nombre? Me imagino que Claudia, ha habido algunas como ella en el pasado, Claudia debe ser, aunque tiene los ojos de una Margarita antigua.
Por el color de las piedras y la tierra y la vegetación, ella debe estar en el Norte, La Serena, Iquique tal vez, difícil saber.
Sus Jeans y zapatillas negras también me indican algo de su edad.
Brazos y cara bronceada señalan los dias que lleva de vacaciones por esos cerros secos y ese valle frondoso. Su polera concho de vino dibuja parte de su anatomía adolescente.
Y sigue estática sentada sobre la gran piedra, sin quitar su mirada del firmamento...las nubes se detienen.
El Sol no ha querido descender. Las flores que la rodean están como pasmadas.
Ella sigue de brazos cruzados, sonriendo, con esa sonrisa inmortal de dientes muy blancos y cara sin maquillaje.
Desconozco totalmente a qué hora bajó ese día, esa tarde, o si se quedó acampando en esa montaña del supuesto Norte.
Incluso puede haber desaparecido para siempre.
Pero aun esta aquí, en esta retina, sentada riendo, con un Sol fijo y un cielo de nubes fijas, como sucede en las fotografías. Esta cautiva en el papel, obligada a tomar ese Sol de la tarde para siempre.
Claudia o Margarita, o cien nombres no impedirán que escape de esta foto que encontré en la basura la mañana del Domingo pasado, cuando me disponía a volver solitario al redil. Una linda y perpetua desconocida que escapó del papel y me acompañó hasta ahora.

lunes, marzo 06, 2006

¿Usted conoce los cortes telefónicos?....¿usted conoce los cortes de luz?...parece que no...
¿Usted conoce las bicicletas?....¿o las carnes escasas? ...parece que no.
Yo conozco los cortes de alambre telegráfico....y los cortes de ampolleta, y también pedaleo y hago asados...
Parece que usted no conoce lo que digo......solo conoce los paseos, los delitos a la luz de la luna, los gallos muertos....¿verdad?...usted sabe que no me equivoco...como anoche...el ave agonizando por la mordida de sus propios perros.
Nunca cuelgues el teléfono a un seudo...porque puede escribir....y terminar en venganza pasiva...usted sabe...
No cuelgue...no cuelgue...¿quién sabe si después sea usted el problema interminable de mi sed?
Usted sabe demasiado, demasiado.
¿Y ahora? Es mejor que usted se vaya para su casa, que yo me ire para la mia, y colorin colorado, este cuento no se ha terminado, viene la mejor y, a la vez, la peor parte, el adios.
Pero no quiero alejarme así, como huyendo, quiero alejarme apagando el teléfono, ese que usted colgó...¿se acuerda?
Dudo de todo, no de usted, ja...ja...ja...usted sabe, que esto es producto de nada.
Lo que si me interesa es la llamada que no realizaré para usted, esa que usted evitó con rabia, esa que usted extrañará por siempre dure el momento.
¿O me equivoco?
Usted sabe...
Sabe que todo era imposible.
Sabe que las cosas no se dieron, por usted o por mi, pero no se dieron, y tal vez no se darán...usted sabe..
Lo único que usted no sabe es como termina esto...es fácil (usted sabe)...termina aquí y ahora o nunca...aquí...en tu calle y tu corte telefónico podrido con rabia...ahí termina lo que empezamos, lo que no queríamos empezar...
Usted sabe...¿o no?

viernes, febrero 03, 2006

"No sabré desatarme los zapatos y dejar que la ciudad me muerda los pies,
no me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo.
Acepto este destino de camisas planchadas, llego a tiempo a los cines, cedo mi asiento a las señoras.
El largo desarreglo de los sentidos me va mal, opto por el dentífrico y las toallas. Me vacuno.
Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una fuente para traerte un pescadito rojo bajo la rabia de gendarmes y niñeras"

viernes, enero 13, 2006

Todo se esfumó con la rabia de una inquisidora, ya la conejita del lunar no forma parte de la tripulación, fue arrojada al mar, quisieron deshacerse de ella, tal vez porque traía problemas o mala suerte en la travesía, no lo sé, pero hicieron un buen trabajo de eliminación selectiva. Quizás a qué isla fue a parar como naufraga, o peor aún, si no encontró pedazo de tierra alguno ¿dónde estará su cuerpo?.

Alcanzó a estar a bordo solo un mes o algo así, no contaba con la envidia de la inquisidora, la que tenía bastante tiempo navegando y se había ganado la confianza del Capitán, la inquisidora se encargaba de todo mientras él terminaba el crucigrama y la taza de café.

No pretendo defender a la conejita de las garras de la inquisidora, porque ya es tarde, porque no supe adivinar que venía la tormenta, porque desaparecí un día antes de que fuera eliminada de la tripulación. Subestimé los nubarrones y perdí como en la guerra. Ahora no podré fondear, el puerto está lejos y sé que no veré más ese lunar y la sonrisa.

Ahora lo único que espero es una pena merecida para la culpable de esta desgracia en alta mar, una pena ejemplar, por ejemplo que la cuelguen del palo mayor de la embarcación, o que naufraguemos todos y sólo ella termine perdida en las aguas de los calendarios. Por último, que producto del veneno que porta, se intoxique y convulsione como perro al que se le ha dado vidrio molido y sufra todos los malestares posibles.

Es lo único que espero, tal vez no toquemos tierra y eso nos pase a todos, pero mientras siga presente el recuerdo de la señorita V, y no se vea su silueta por entre las mesas, ya no será lo mismo a bordo.
¿Alguien gritó tierra?

miércoles, diciembre 28, 2005

El universo del lunar me continúa consumiendo, me duerme como un gato al calor de la chimenea.
Lo “casi” se vuelve posibilidad real.
Como una sombra al mediodía, justo bajo mi persona. Frente a mi, de lejos.
A 5 metros.
Yo estoy en la cuatro y ella en la diez.
Y sigo en La Nave, aferrado a la número cuatro y ella ahora pasa por la siete y me mira.
Ladrón de sonrisas, sirvo otra copa, la once la llama, pasa por la siete nuevamente, pero esta vez no mira.
Vomito las letras.
Anhelo el universo lunar superior derecho de su ceja.
Ahora a la barra, menos distancia.
Otra copa.
Todo se olvida con la champaña.
Y no hay saludo ni despedida, aún no. Tal vez no lo habrá.
Pero da lo mismo.
El universo es mío y el nombre también.
Ahora sacamos cuentas.
Un moño con partidura a la izquierda, ojos de oso de peluche con dientes de conejo risueño.
Será una nueva y solitaria navidad.
Pareciera que el delantal rojo me dice: “Es una pascuera”, pero sé que no.
Porotos granados en el pizarrón.
Me mira, sonríe y por fin otra sonrisa.
Quiero cinco platos, 20 botellas, un salero, ¿tienes limón?, ¿podrías encender el televisor?, ¿me cambias el vaso por favor?, ¿qué hay de postre?, ¿me cambia este billete por monedas?, ¿me prestas un lápiz?...porque ¿sabes?...
Y así, cualquier excusa con tal de entrar en ese universo que me hace sentir como Armstrong saliendo de la Tierra.
Lamentablemente sigo aquí en La Nave, en tierra, soñando con el universo de su lunar.
23 de Dic. 05.

jueves, diciembre 22, 2005

Era una criatura tan coqueta con las visitas.
Y se veía feliz y extrañamente nerviosa.
Si lo esperaba, no era tan rápido, sino más bien a largo plazo, pero el destino sabe más.
Y llegó, llego como las golondrinas con dieciocho horas de no estar en tierra.
¿Qué hacer?, se preguntaba la coqueta, y la respuesta se dio sola.
Son situaciones solamente.
Son anti-situaciones únicamente.
La cosa es que llegan, y tal vez en patota, espero que...
No llega nada.
Sólo preocupaciones antiguas y buenas.
Y seguía viéndose coqueta ya menos preocupada, pero de todas formas nos hizo retroceder ciento cincuenta dias.
¿Las cosas que no pasan ah?

miércoles, diciembre 21, 2005

La cuenta
Sólo su nombre me es atractivo, porque no tiene nada que haga desearla y volverse loco y buscarle conversación. Sólo dan ganas de pedirle la cuenta, un par de botellas y un plato.
Y eso, es sólo su nombre lo curioso y bonito, reconozco que me perdí en el lunar, de su frente, me perdí en ese abismo sonriente y en las botellas y platos y cuentas. Y en su nombre. Me absorbió su lunar con delantal rojo. Y la sonrisa que le robé ayer me sumergió en el teatro del insomnio.
Y aunque falte escribir el capítulo de las culpas, deseo ese lunar y adueñarme de su nombre, apropiármelo para siempre y no por casualidad.
Es tan sencillo como eso, el adueñarme. El robo nominal. El lunar y la sonrisa tan rápida con ojos tímidos, casi inocentes y digo casi porque sospecho que ya ha visitado varias habitaciones.
No se debe enamorar de alguien tan embriagado como yo. Pero no descansaré hasta tener ese lunar y esa sonrisa y pronunciar su nombre toda la noche, mientras dure ese teatro del insomnio y las botellas y platos y cuentas. Viviré en ese lunar tan pequeño pero que ahora se ha transformado en mi universo personal. Viviré en el último acorde de su mirada casi inocente. ¿Y solo su nombre me es atractivo?, ya no. También ese universo del lunar y su casi inocente mirada. ¡La cuenta por favor!.

lunes, diciembre 05, 2005

Muertes de madres de amigos pasajeros conocidos en circunstancias obligadas, paseos extraños por la noche de la casa de estudios, casa de "estudios", viajes apurados, ausencia de clases, ausencia del trabajo.
Aparición extravagante de figuras, miles de compras, salvavidas diurno, edición de material amistoso, fotógrafos boxeados, periodistas también.
¿Con qué nos vamos?, con lo puesto, diría cualquier persona que no raya en lo nocturno.
Y las conversaciones añejas, y los bajones, y los paseos en la casa de "estudios" y el "rata humana". Y las futuras colegas desesperadas (las que acostumbran retratar amigos) sacando miles de fotocopias en el momento justo en que yo descorchaba un libro no devuelto.
Oliendo el vago perfume de la distancia. Negativos mal hechos mezclados con mochilas bien compradas, teclados con las letras borradas, o sea, una especie de complot que impide cocentrarse en materias relacionadas con el palpitador.
Adiós muchachos compañeros de mi vida, barra querida de estos tiempos, me toca a mí hoy emprender la retirada, debo alejarme de mi buena muchachada. Adiós muchachos ya me voy y me resigno, contra el destino nadie batalla, ¿se terminaron para mí todas las farras? mi cuerpo no resiste más.

miércoles, noviembre 30, 2005

Otras Yerbas...
Las horas que pasan ya no vuelven más, y así mi cariño al tuyo enlazado, es como un fantasma del viejo pasado que ya no se puede resucitar, callé mi amargura y tuve piedad, sus ojos azules muy grandes se abrieron, mi pena inaudita pronto comprendieron, y con una mueca de mujer vencida, me dijo “es la vida” y no la vi más.
Veinte y tres de Noviembre del año 2005, Belo Quinto, amistad temporal. (Y en esta parte empieza el acróstico).
Mientras bebíamos recordando tiempos idos
Ella lanzó la frase “No todo es pasar”
Entonces pensé reparando en que la verdad es tan pasajera y especie de copiloto
No había reflexionado antes en aquello
Como que de pronto la alemana salió del café
A las once o algo por el estilo (no tuve tiempo de consultar el reloj que no tengo)
No recuerdo sinceramente lo que dijo...
Tal vez era el tema de la destrucción poética
A lo mejor la anti p o e s í a
Ese g é n e r o tan rebuscado y volublemente respirable
Los antis siempre reniegan de lo escrito con letras escondidas
La cosa es que esa noche algo dijo a esa hora después de la cebada
Aunque los acrósticos no se lean, seguirá perteneciendo casi, pero casi a esa noche.
...
En el mejor de los casos pido disculpas.

martes, noviembre 22, 2005

He aquí.
Los doce mil kilómetros se acortaron, con la magia de la Internet.
Fue sorpresivo. En el momento de más necesidad apareces. Como allá. Como acá. Apareces.
Yo estaba leyendo a Cortázar y de pronto...apareces.
Tal y como esas cervezas añejas. O esos tangos putrefactos.
Pero... apareces.
En cierto modo eres cuentera.
You know...you have power to wake the dead.
(I told you). You have come to rise the dead.
And then...
Y así...
Como esos pajarillos enjaulados que no devuelven los envases, que no pagan los tickets, que no enceran los tímpanos.
Que no se dejan escuchar ¡Mira! Las copas y la saciedad cantan una canción que hace llorar.
Doce mil quilómetros con q de queso roído por la puñalada del recuerdo.
(I’m starting to smoke now)
Your nights are my days.
Time doesn’t exist. Why?
Felicidad podrida por la dist
ansias tengo vivir en la red, esa tejida por la lluvia suave en lugares que no intento recordarrrrrrrrrrrrr.
Las calles súcias.
Los centavos.
Las fotografías.
Acabo de recibir carta. Me dicen que almost bien.
Almost?
This is the...mmm...I don’t know
Such a pleasure!!
"Mariposa que al volar me dejó sobre la boca su salado gusto a mar"
Am I an ángel?
Nobody knows.
I’m better going to sleep.
El gorrión duerme.
El reloj canta su mecanizado trabajo...
Y yo...
I’m not the half I used to be.
Yo estaba leyendo a Cortázar y tú me sacaste del abismo llamado Internet, pero...
Déjame continuar con mi lectura y adiós.
Distance is a clock...a drunk love.

martes, noviembre 15, 2005

Primera parte aunque a algunos les moleste.
Cortinas, gritos, la chica, un silbido, historia falsa para recordar.
Ahora, 5 Am, duermen, amigos trasnochadores, bohemios, borrachos, amigas, tocatas, Alameda, supermercados, botillerías, libros mal leídos, noche, música rancia, cervezas acabadas y empezadas, trabajos inconclusos, ya no silbo para llamar a las figuras que sólo existen en la noche, ¿tendré que mentir?, música, lentitud, tinta, papel, ruidos, más música, un amigo, yo escribiendo.
Ahora que no estas sobrevivo como la tinta abriéndose paso por entre esas fibras de papel, ese papel que se ha utilizado para tantas cosas, y ahora es un simple papel con manchas de esa tinta y con oídos sordos de esa risa y camas alegres con muñecas de ocasión, de ocasión...de ocasión.
Y así Los Bunkers, lo poco y nada que nos queda, no encuentro la forma de terminar (y no es porque así lo quiera), pero es innecesario, aunque a algunos les moleste.
-quiero que pongamos un CD, ¿quieres?. Ustedes me dicen , ¿Placebo?.
Buscando uno.
¿Acá? (Juan cantante bunkeriano).
-Hablando de Bunkers y sus relaciones. “Tienen mil pololas”.
“Here comes your man”.
-Buena, Buena, ¿Algo de The Clash?.
El hombre guateó.
Zombie (pero sólo una especie).
-Creo que ando con unos discos.
-Me cagaste al tiro.
-Por ejemplo aquí tenemos AC-DC, Iron Maiden...
-Estan cantando los pájaros ¿o es idea mía?
-No me acuerdo del nombre.
-Pero fue al primer concierto de Sex Pistols.
-Fueron a la previa de New Order.
-Sugestión.
A nosotros nos gusta el Rock and Roll hermano.
-¡Levántate pequeña!
- No puedo, estoy rancia.
-Para que el Lunes nos chantajees...
-No.

Los pájaros cantan y no es mi idea, escasez de camas, se sigue con la conversación.
-No te imaginas lo que tiene ese CD.
-¿Qué es una peuca?
-Sabrina esta viva.
-Modern Talking.
¡Taxiiiiiiii!

lunes, noviembre 07, 2005

martes, octubre 18, 2005


Un vaso
El mismo que tomaste y dijiste "bebamos juntos". Y siempre el mismo yó.
"Si", "Pero por supuesto", "¿Por qué no?", "Démosle". Idioteces malditas, todo se olvida. Nada es amor. La copa llena hasta el borde y luego de encender la mecha huyes para que todo explote. Y ves el incendio y te ries, cantas, bailas y sigues riendo.
El gato atropellado por una carreta material. Así se sintió el adiós. Pero me quedan más vidas, creo, ¿y tú?. Mueres todas las noches matutinas, desapareces, no te devuelven. Estaría bueno que la cortaras, o a lo mejor me conviene tu desdén, ya que me alejaría para siempre del dolor.
Y seguimos bebiendo...
Sales con un chiste malo, con una sonrisa contagiosa y saturante. Bebes un sorbo y otro y otro. Yo bebo un vaso completo hasta el fondo y ni te enteras. Embriagado soy más simpático, dijeron por ahí. Y te hago caso. Sé que tienes celos, o tal vez no celos, pero un resentimiento, y yo sé por qué.
Porque te he obviado. Pero...bebamos. Ahora soy yo el que insiste. Ya estoy un poco loco, "mientras más tomo, menos me embriago".
Seguimos riendo, pero miras en todas direcciones como si tus ojos fueran un carrusel.
"Esperaba más de ti". Siempre dices lo mismo, como tratando de bajarme, pero estoy subido y no te hago caso. Bebo otro hasta el fondo y tú llevas sólo el primero.
Luego de un par de horas en que hemos reido, peleado y bebido, nos largamos, tu para tu casa y yo para la mia. Las cosas no pueden ser diferentes, ambos sabemos que lo que no fue, núnca será.
Mañana nos vemos, si es que llegas. Un beso en los labios, un adiós. Las cosas no pueden ser diferentes. Y mañana será otro vaso, otra conversación, otra pelea, sin embargo, el mismo adiós.

Un poco de...
Los pinos, tu aroma a pino, la mañana sedienta, la noche desilusionante...todo converge hasta la nada misma.
Lo que pudo ser, lo que hubiera sido, lo que tal vez núnca será. Trillones de cervezas, los pastos conversando, las mirada decidora pero temerosa, ¿de qué?, de nada. Soy inocente, me absuelvo de toda inocencia.
La cobardía, el primer paso imposible, no sé por qué.
Las carrozas me molestan, sólo me gusta la mia. Mi mierda y la suya, la noche alcohólica y mojada, la mirada habladora, tal vez falsa.
La pesadez solapada para ocultar un dolor. De todas maneras mataría ese dolor sin que insistieras tanto en tenerlo.
Mierda es lo que hay. Amor no tengo. A menos que lo encontrara en la mierda, pero ¿que más da...? todo va y viene. Todo. La muerte ya no es una preocupación, el delirio enamoradizo es recurrente. Tus ojos brillantes por la resaca matutina me invitan a beber. Tu boca mentirosa es una suerte de opio en mala.
Las hormigas que trepan por tus piernas son envidiadas por mi. ¡Malditas hormigas! sin sufrir lo pasan bien.
Un corte en el mentón. Eso pasa por afeitarse con caña. Otro corte en el corazón. Eso pasa por enamorarse borracho.
Es apegado a la pena y a la risa, pero más apegado al odio antiguo.
No digas nada. Púdrete y lleva la mierda contigo, porque mañana será otro día y tendrás que buscar nuevamente el remedio para tu dolor. Si lo encuentras, intoxícate de él, porque yo ya estaré curado.